Cada cuerpo es diferente. Normalmente, bastan 2 o 3 usos para descubrir la rutina que mejor se adapta a ti.
1. Prepara el ambiente
Elige un lugar en el que te sientas cómoda. Puedes utilizar una iluminación suave y acompañar el momento con música si te apetece.
Opcional: aplica un lubricante de base acuosa para disfrutar de una mayor comodidad.
2. Enciende Sensara
Mantén pulsado el botón durante unos segundos.
3. Empieza con suavidad
Comienza con una intensidad baja, prestando atención a la estimulación externa. Auméntala gradualmente según tus sensaciones.
4. Escucha tu cuerpo
Tú mantienes el control: ajusta la intensidad y cambia de rutina cuando lo desees.
5. Límpialo fácilmente
Después de cada uso, acláralo con agua templada y jabón suave. Sécalo completamente antes de guardarlo.